Leyendo la autobiografía de nuestra queridísisma premio nobel, Gabriela Mistral, me surgió una gran pregunta; ¿por qué ponía tanto énfasis en su expulsión de la escuela cuando era tan solo una tímida niña? Ese hecho fue para ella algo que no olvidaría y nunca perdonaría, ni en el día del funeral de la directora, quién la relegó solo a labores del hogar, desconociendo por completo sus aptitudes. ¿Quién era esa tal "directora"? Y lo digo entre comillas, porque alguien que delega no puede ser incapaz de delegar bien.
Gabriela, en su timida infancia, no pudo oponerse a los mandatos y los aceptaba sin palabras en contra, pero es su más profundo interior se encontraba esa adulta madura capaz de decir lo que siente por medio de la literatura. Y aquí lo dijo, sí. Esa directora le había arruinado la vida. Le habían querido quitar su herrmanienta de trabajo y de expresión, la escritura. Pero ella no lo permitiría. Su hermana le enseñó todo lo que ella sabía y así hoy estoy leyendo esta gran injusticia.
¿No opinan lo mismo?
MIK: gracias por recompenzar esta tediosa tarea con un video de björk.
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1 comentario:
¿Muy tediosa?
¡Igual aprendiste sobre GM!
Ya leerás otras cosas sobre ella. Es bien genial, a pesar de su amargura inicial. ¡Sobre todo cuando se pone política!
Gran mujer. Hay que sacarla del ataúd de parvularia en que la pusieron y quitarle la "corona del Nobel" para volverla a leer, como si estuviera recién publicando.
En fin.
Un poco breve el comentario. Pero, etapa superada.
MIK
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