domingo, 3 de agosto de 2008

Semana Social

Qué dificil es empezar esta entrada. Son tantas experiencias en una sola, tantos sentimientos, tantas sensaciones, tantas..
Al empezar mi semana social en "Hermanitas de los pobres", que es un hogar de ancianos, no tenía tantas ganas de salir de lo que hago normalmente. Lo que más me costó fue la idea de que no estaría un fin de semana haciendo las cosas de fin de semana, sino que estaría haciendo lo mismo que estaría haciendo hace una semana, nada nuevo. Pensaba que sería salir de una rutina como el colegio para meterme en otra. Sin embargo, tenía la certeza que aprendería muchas cosas. Y finalmete así fue.
El primer día nos despertamos muy temprano y fuimos a despertar, vestir y duchar a viejitos que quisieran ir a Misa. Desde ese momente no todo iba tan bien, ya me había tenido que levantar temprano y luego DUCHAR a ancianos, pero si tenía más ganas que nunca.
Después de la "Misa express" (express ya que solo duraba 30 minutos) tomabamos desayuno y luego ibamos a entretener a los ancianos hasta la hora de almuerzo, donde siempre comían sopa, ya que la mayoría no tenían dientes. A algunos había que darles de comer. Yo solo me imaginaba que eran niños y por ciero lo heran; usaban pañales, los vestíamos, jugaban y pensaban algunos también como verdaderos niños.
Bueno, nuestros días estaban recargados de trabajo, de escucha y de una constante entrega de alegría y sonrisas que también eran doblemente devueltas a nosotras. Por las noches nos sentíamos como si hubiesemos corrido del Norte al Sur de Chile sin parar, cansadas hasta decir basta. Pero solamente los primeros días fueron de cansacio, luego resistíamos más y disfrutabamos con las interminables hostorias de los abuelitos. Nos aprendimos sus nombres y ellos tambíen el de nosotras. Nos reconocían y nos daban sus confianza como si hubiesemos sido amigos desde siempre. Qué apego más grande fuimos creando sin darnos cuenta, hasta que el último día, con las maletas hechas no queríamos irnos. Los abuelitos lloraban por nuestra partida y nosotras lo sentíamos muy dentro. En ese momento nos propusimos seguir llendo, sin importar lo lejos que estemos. Es un lazo que no vale la pena romper, son muchos amigos nuevos. Es por eso que hoy nos hemos levantado tempranos para visitar el hogar nuevamente, llevándonos una inmensa alegría nuevamente, ya que se acordaban de nosotras y les daba mucho gusto nuestra presencia.
Realmente cambié. Me di cuanta que la vida es tanto más simple y sencilla de lo que yo creía que era. Que tenía camprichos de niñita mimada y me complicaba en asuntos sencillos.
La vida ahora para mí es una constante entrega de alegría en donde uno se va con más de lo que llegó.

10 comentarios:

Unknown dijo...

Esa es la gracia de las experiencias de acción social, aprender las distintas visiones de la realidad. Uno siempre parte obligado y termina conmovido por el significado de la actividad. Ojalá tengas más así y las disfrutes de la misma manera.
Nunca es malo escuchar a los ancianos, en verdad, son la voz de la sabiduría, cuentan sus historias con las ganas de volver a sentirlas y vivirlas, por eso nos conmueven. Es como ver un sentimiento de la manera más objetiva posible.
Suerte Ale

... dijo...

Me sentí un tanto identificada y creo que la mayoria del curso se sentiria identificada ya que todas los vivimos de una u otra forma.
Ojalá apliques lo aprendido en esta experiencia en tu vida cotidiana siempre, y que no se te olvide que siempre hay alguien que necesita cariño y que necesita másque tu.
Un beso ale
Majo Arenas.

Unknown dijo...

Como dicen los dos comentarios anteriores, esa es la gracia de ayudar a la gente que posee algún problema. A veces nos quejamos de cosas que en verdad son muy infimas para el resto, sin darnos cuentas que existen personas que sufren de verdad y que nuestros problemas, a veces, son tan solo caprichos. Te felicito por lo que escribiste y por la alegria y amor que le diste a los abuelitos.
Suerte y éxito en todo
Nicolás Guarda

Unknown dijo...

muy buen trabajo porque muestra las diferentes visiones que podemos tener de la realidad y de la sociedad

Sofia dijo...

La mirada de cada anciano era impresionante. Te transmitían toda su vida, toda su historia por los ojos. Todo el cansancio que pesaba sobre sus cuerpos y almas quedaba en tí. Es agotador. Por eso hoy no tenía ánimo para ir. Me encanta sentir sus experiencias, es increible... Pero hoy no podía.
No podía dar lo mejor de mi.

Sofia G

Alejandra dijo...

Ingrid dice porque no se le subió:

Yo creo que debe haber sido lo unico q me falto hacer en mi vida universitaria el participar en mas actividades de accion social. Suelen ser muy enriquecedoras y debo decir q me faltaron misiones y semejantes. Aprovecha de hacerlo cuantas veces puedas.
Ingrid

Unknown dijo...

Que lindo tu comentario sobre tu semana social. Me acuerdo cuando a mi me tocaba, no pude asistir, y despues senti envidia por todas mis companeras, ya que ellas se sentian muy felices por lo que habian vivido.
Me siento muy feliz que tu hayas tenido esa experiencia.
Saludos, Camila Skoknic

Unknown dijo...

Me parece muy lindo lo que contaste sobre lo que hiciste, cada persona deveria encontrar una manera de dar y servir al projimo.
No te quedes estancada, sigue con eso o busca otra cosa, siempre hay donde ayudar.

mik dijo...

Buena reflexión, profunda, logra el objetivo de aunar hechos con un filtro subjetivo y de persuasión. Te felicito.

Hay algunas faltas de ortografía y tipeo y otras de concordancia por ahí. ¡Para que revises!

desde = en
No repetir "express" en el paréntesis
tomabamos = tomábamos
ibamos = íbamos
donde siempre comían sopa = en la que
heran = eran
hostorias=historias
cuanta=cuenta
sus nombres/el nuestro = sus nombres/los nuestros

Alejandra dijo...

gracias mik!