Ahora siempre usamos internet. Es increible como las cartas se han ido olvidando y ha arrasado la tecnología, aunque parte de eso también es bueno.
El internet nos permite enviar y recibir e-mails de un segundo a otro, no como las cartas que tardan más. Pero las cartas tienen su encanto; la caligrafía de uno mismo, la emoción de ver el correo y que haya una carta, que no sea una cuenta, para uno y hasta a veces se percibe el perfume de la persona que la envió.
Pero bueno, el mundo está avanzando y es claro que la gente ya no tolera la demora en las comunicaciones. Si hasta cuando llamamos por celular y la otra persona no contesta o no tiene señal, nos enfurecemos. Y pensar que antes no habían ni teléfonos.
¿Qué sería de nosotros si ahora se acabara el internet? No seríamos capaces de tolerarlo y aun más las nuevas generaciones que nacieron con un mouse en una mano y el teclado en la otra. Para ellos en muy normal y casi un vicio, para nosotros... bueno, que no nos deje la micro.
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2 comentarios:
Ale,
impecable reflexión, solo que no estoy de acuerdo con tu última frase: ustedes SON la nueva generación!!! ¿Qué es eso de que no nos deje la micro?
Por lo demás, te señalo algunos detalles de redacción y ortografía que debes editar:
-increíble
-evita al coma que divide en "que haya una carta, que no sea una cuenta" pues se confunde con la idea siguiente.
-"y aun más" debe ser: "y aún menos"
¡Saludos!
gracias MIK
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